Corporaciones

GRAIN se centra principalmente en respaldar a movimientos sociales por todo el mundo en su resistencia contra el creciente control corporativo de la producción de alimentos, los mercados y el comercio. Emprendemos investigaciones de cómo las corporaciones —incluidos los agronegocios, los gigantes de la distribución alimentaria y la llamada industria financiera— desplazan a millones de productores en pequeña escala. A la vez, investigamos el papel de los tratados de libre comercio e inversión para imponer las condiciones legales para perpetrar el despojo. 

Además de producir información, respaldamos los esfuerzos de nuestras contrapartes y de los movimientos populares por mejorar las estrategias, la cooperación y las acciones que logren desafiar al poder corporativo y construir colectivamente capacidades propias.

Libre comercio y la epidemia de comida chatarra en México

Las corporaciones transnacionales de alimentos entienden que sus principales mercados en expansión están en el Sur global. Se enfocan entonces en cambiar sus dietas y en acaparar los mercados de la gente más pobre del mundo. El caso de México nos arroja un retrato crudo y oscuro de las consecuencias que esto entraña.    

Las corporaciones transnacionales de alimentos entienden que sus principales mercados en expansión están en el Sur global. Se enfocan entonces en cambiar sus dietas y en acaparar los mercados de la gente más pobre del mundo. El caso de México nos arroja un retrato crudo y oscuro de las consecuencias que esto entraña.    

Reformas estructurales, tratados de libre comercio y guerra a la subsistencia

El Tribunal Permanente de los Pueblos (TPP) sesionó en México durante tres años y escuchó, en más de 500 casos, 40 preaudiencias y 11 audiencias, una avalancha de agravios que la población reporta sufrir en infinidad de asuntos relacionados. Este texto tiene la intención de presentar el caso mexicano como un espejo para que otros países del mundo vean los efectos de primera mano que tendrá la subordinación implícita en los tratados de libre comercio.

El Tribunal Permanente de los Pueblos (TPP) sesionó en México durante tres años y escuchó, en más de 500 casos, 40 preaudiencias y 11 audiencias, una avalancha de agravios que la población reporta sufrir en infinidad de asuntos relacionados. Este texto tiene la intención de presentar el caso mexicano como un espejo para que otros países del mundo vean los efectos de primera mano que tendrá la subordinación implícita en los tratados de libre comercio.

¿Quién alimentará a China: los agronegocios o sus propios agricultores? Las decisiones en Beijing repercuten alrededor del mundo

China es actualmente el mayor mercado de alimentos del mundo. Lo que comen en China nos afecta a todos debido a la creciente influencia a nivel global de cómo y dónde es producido ese alimento. Cuando China comenzó a importar soja como alimento animal a fines de los años 90 para sustentar el crecimiento de sus agro fábricas, marcó una de las transformaciones agrícolas más dramáticas, tanto en China como en América Latina. Actualmente Beijing está siguiendo el mismo rumbo con el maíz, el otro de los cultivos de importancia destinados a alimentación animal. Las corporaciones transnacionales y las empresas chinas están compitiendo por desarrollar y controlar los centros de abastecimiento para este inmenso mercada potencial. Las consecuencias ya se están sintiendo alrededor del mundo: desde éxodos rurales en China hasta acaparamientos de tierras agrícola en África y la inflación de los precios de los alimentos en Shangai provocada por la sequía en EEUU. China puede y debe revertir este rumbo, trasladando el apoyo que da a la producción industrial de carne hacia la ganadería de pequeña escala basada en recursos alimentarios locales.  

China es actualmente el mayor mercado de alimentos del mundo. Lo que comen en China nos afecta a todos debido a la creciente influencia a nivel global de cómo y dónde es producido ese alimento. Cuando China comenzó a importar soja como alimento animal a fines de los años 90 para sustentar el crecimiento de sus agro fábricas, marcó una de las transformaciones agrícolas más dramáticas, tanto en China como en América Latina. Actualmente Beijing está siguiendo el mismo rumbo con el maíz, el otro de los cultivos de importancia destinados a alimentación animal. Las corporaciones transnacionales y las empresas chinas están compitiendo por desarrollar y controlar los centros de abastecimiento para este inmenso mercada potencial. Las consecuencias ya se están sintiendo alrededor del mundo: desde éxodos rurales en China hasta acaparamientos de tierras agrícola en África y la inflación de los precios de los alimentos en Shangai provocada por la sequía en EEUU. China puede y debe revertir este rumbo, trasladando el apoyo que da a la producción industrial de carne hacia la ganadería de pequeña escala basada en recursos alimentarios locales.  

El gran robo de la leche : Cómo es que las corporaciones le roban una vital fuente de nutrición y sustento a los pobres

La leche está cobrando más y más importancia en el sustento y la salud de los pobres del mundo. Casi todos los mercados de lácteos que sirven a los pobres son abastecidos por vendedores en pequeña escala que colectan leche de campesinos que son dueños de unos cuantos animales lecheros. Pero tales sistemas de “leche popular” están en competencia directa con las ambiciones de las grandes compañías de lácteos, como Nestlé, y un creciente número de acaudalados actores que quieren apoderarse de la cadena lechera en el Sur, de los establecimientos lecheros a los mercados. Está en curso una batalla por los lácteos y moldeará profundamente la dirección del sistema alimentario global y la vida de la gente.

La leche está cobrando más y más importancia en el sustento y la salud de los pobres del mundo. Casi todos los mercados de lácteos que sirven a los pobres son abastecidos por vendedores en pequeña escala que colectan leche de campesinos que son dueños de unos cuantos animales lecheros. Pero tales sistemas de “leche popular” están en competencia directa con las ambiciones de las grandes compañías de lácteos, como Nestlé, y un creciente número de acaudalados actores que quieren apoderarse de la cadena lechera en el Sur, de los establecimientos lecheros a los mercados. Está en curso una batalla por los lácteos y moldeará profundamente la dirección del sistema alimentario global y la vida de la gente.

Sanidad alimentaria para quién - El bienestar de las corporaciones contra la salud de la gente

En 2009, 200 mil kilos de carne contaminada con una letal bacteria resistente a los antibióticos llegaron hasta los niños de muchas escuelas estadounidenses, antes de que la segunda empacadora más grande del país lograra requisar la carne envenenada. Un año antes, en China, seis bebés murieron y 300 mil más se enfermaron de gravedad con afecciones renales cuando uno de los principales productores de lácteos a sabiendas permitió que se le introdujera un químico industrial a sus reservas de leche. Por todo el mundo, la gente enferma y muere como nunca antes a causa de la comida que ingiere. Los gobiernos y las corporaciones responden con toda clase de normas y regulaciones, pero pocas de éstas tienen algo que ver con la salud pública. Los acuerdos comerciales, las leyes y los estándares privados, que se utilizan para imponer esta versión de la “inocuidad alimentaria” únicamente consolidan más los sistemas alimentarios corporativos que nos enferman mientras devastan los sistemas alimentarios locales, comunitarios, que en verdad nos alimentan y cuidan de la gente, que están basados en la biodiversidad, los saberes tradicionales y el comercio o intercambio a nivel local. La gente resiste, sea con movimientos contra los transgénicos en Benin o contra la enfermedad de las “vacas locas” en Corea, o mediante campañas para defender a los vendedores callejeros en India y la leche sin pasteurizar en Colombia. La cuestión de quién define la “sanidad o inocuidad alimentaria” se vuelve más y más central en la lucha por el futuro de la alimentación y la agricultura. Ver la sinopsis de este artículo

En 2009, 200 mil kilos de carne contaminada con una letal bacteria resistente a los antibióticos llegaron hasta los niños de muchas escuelas estadounidenses, antes de que la segunda empacadora más grande del país lograra requisar la carne envenenada. Un año antes, en China, seis bebés murieron y 300 mil más se enfermaron de gravedad con afecciones renales cuando uno de los principales productores de lácteos a sabiendas permitió que se le introdujera un químico industrial a sus reservas de leche. Por todo el mundo, la gente enferma y muere como nunca antes a causa de la comida que ingiere. Los gobiernos y las corporaciones responden con toda clase de normas y regulaciones, pero pocas de éstas tienen algo que ver con la salud pública. Los acuerdos comerciales, las leyes y los estándares privados, que se utilizan para imponer esta versión de la “inocuidad alimentaria” únicamente consolidan más los sistemas alimentarios corporativos que nos enferman mientras devastan los sistemas alimentarios locales, comunitarios, que en verdad nos alimentan y cuidan de la gente, que están basados en la biodiversidad, los saberes tradicionales y el comercio o intercambio a nivel local. La gente resiste, sea con movimientos contra los transgénicos en Benin o contra la enfermedad de las “vacas locas” en Corea, o mediante campañas para defender a los vendedores callejeros en India y la leche sin pasteurizar en Colombia. La cuestión de quién define la “sanidad o inocuidad alimentaria” se vuelve más y más central en la lucha por el futuro de la alimentación y la agricultura. Ver la sinopsis de este artículo

Influenza porcina: un sistema alimentario que mata

México se encuentra sumido en una repetición infernal de la emergencia de la gripe (o influenza) aviar en Asia, aunque con un mayor grado de mortalidad. Una vez más, la respuesta oficial de las autoridades llega demasiado tarde y plagada de falsedades. Y otra vez más, la industria mundial de la carne es el centro de la situación y fabrica todo tipo de desmentidos a medida que se acumula evidencia sobre su papel en la crisis. Sólo cinco años después del inicio de la crisis de gripe aviar causada por el virus H5N1 y luego de otros tantos años de una estrategia mundial contra las pandemias de influenza coordinada por la organización Mundial de la salud (OMS) y la Organización Mundial de la Sanidad Animal (OIE), el mundo está atónito con el desastre provocado por la gripe porcina. La estrategia global ha fracasado y debemos reemplazarla con un sistema público de salud en el que la población pueda confiar.

México se encuentra sumido en una repetición infernal de la emergencia de la gripe (o influenza) aviar en Asia, aunque con un mayor grado de mortalidad. Una vez más, la respuesta oficial de las autoridades llega demasiado tarde y plagada de falsedades. Y otra vez más, la industria mundial de la carne es el centro de la situación y fabrica todo tipo de desmentidos a medida que se acumula evidencia sobre su papel en la crisis. Sólo cinco años después del inicio de la crisis de gripe aviar causada por el virus H5N1 y luego de otros tantos años de una estrategia mundial contra las pandemias de influenza coordinada por la organización Mundial de la salud (OMS) y la Organización Mundial de la Sanidad Animal (OIE), el mundo está atónito con el desastre provocado por la gripe porcina. La estrategia global ha fracasado y debemos reemplazarla con un sistema público de salud en el que la población pueda confiar.

Acuerdos con la Unión Europea ¿Firmar la renuncia a la soberanía nacional?

La Unión Europea está desatada impulsando "Acuerdos de Asociación" o de "Cooperación" con los países de América Latina. Estos acuerdos parecen ser más blandos y flexibles que los textos que Estados Unidos va firmando bilateralmente con diversos países. Tras este disfraz, obligan a los firmantes a ampliar periódicamente lo acordado y a emprender un número indefinido de reformas jurídicas, administrativas, económicas, técnicas y sociales cuyo fin es otorgar condiciones cada vez más extremas en favor de las empresas europeas, en todos los rubros de la vida nacional. Es la nueva conquista, que busca que las transnacionales tengan control total sobre las comunicaciones, el agua, la banca, el petróleo, la biodiversidad, todo tipo de materias primas, la pesca, además de una personalidad jurídica para exportar desde cualquier país, para sustituir a las empresas públicas y para imponer normas, certificaciones y patentes, mientras se echan abajo aranceles, impuestos, medidas sanitarias, normas de calidad y cualquier otra condición que estorbe las maniobras de las empresas europeas o impida el flujo de mercancías que determinen éstas. Si tales acuerdos se negocian en gran secreto, y su concreción se la encargan a comisiones del ejecutivo, es para impedir que las sociedades civiles o los parlamentos de los países implicados puedan protestar o indagar el fondo de sus implicaciones. Este documento pretende entonces abrir la reflexión colectiva de estos procesos y apoyar las acciones urgentes para resistir estas pretensiones.

La Unión Europea está desatada impulsando "Acuerdos de Asociación" o de "Cooperación" con los países de América Latina. Estos acuerdos parecen ser más blandos y flexibles que los textos que Estados Unidos va firmando bilateralmente con diversos países. Tras este disfraz, obligan a los firmantes a ampliar periódicamente lo acordado y a emprender un número indefinido de reformas jurídicas, administrativas, económicas, técnicas y sociales cuyo fin es otorgar condiciones cada vez más extremas en favor de las empresas europeas, en todos los rubros de la vida nacional. Es la nueva conquista, que busca que las transnacionales tengan control total sobre las comunicaciones, el agua, la banca, el petróleo, la biodiversidad, todo tipo de materias primas, la pesca, además de una personalidad jurídica para exportar desde cualquier país, para sustituir a las empresas públicas y para imponer normas, certificaciones y patentes, mientras se echan abajo aranceles, impuestos, medidas sanitarias, normas de calidad y cualquier otra condición que estorbe las maniobras de las empresas europeas o impida el flujo de mercancías que determinen éstas. Si tales acuerdos se negocian en gran secreto, y su concreción se la encargan a comisiones del ejecutivo, es para impedir que las sociedades civiles o los parlamentos de los países implicados puedan protestar o indagar el fondo de sus implicaciones. Este documento pretende entonces abrir la reflexión colectiva de estos procesos y apoyar las acciones urgentes para resistir estas pretensiones.

Normas sanitarias y fitosanitarias: ¿Una estrategia para amañar el mercado de alimentos?

A medida que la ofensiva del neoliberalismo avanza y se eliminan las medidas de protección para los mercados locales tales como los aranceles y los cupos de importación, las potencias industriales ponen la mira ahora en medidas cualitativas tales como las reglamentaciones relativas a la inocuidad de los alimentos para continuar sesgando así el mercado a su favor. En materia de sanidad animal y vegetal, tanto Estados Unidos como la Unión Europea están tratando de imponerle sus normas a los demás países. Para Washington eso significa conseguir que otros países acepten los transgénicos y sus normas de inspección de sanidad animal e inocuidad de la carne, a pesar del hecho que el sistema regulatorio estadounidense de sanidad animal y vegetal es ampliamente criticado como demasiado laxo. Para Bruselas, que se rige por normas de inocuidad de los alimentos que gozan de mucha mejor reputación, significa imponerle normas de alta calidad a países que no pueden satisfacerlas. Los tratados de libre comercio (TLC) bilaterales son hoy la herramienta predilecta para forzar esos cambios.

A medida que la ofensiva del neoliberalismo avanza y se eliminan las medidas de protección para los mercados locales tales como los aranceles y los cupos de importación, las potencias industriales ponen la mira ahora en medidas cualitativas tales como las reglamentaciones relativas a la inocuidad de los alimentos para continuar sesgando así el mercado a su favor. En materia de sanidad animal y vegetal, tanto Estados Unidos como la Unión Europea están tratando de imponerle sus normas a los demás países. Para Washington eso significa conseguir que otros países acepten los transgénicos y sus normas de inspección de sanidad animal e inocuidad de la carne, a pesar del hecho que el sistema regulatorio estadounidense de sanidad animal y vegetal es ampliamente criticado como demasiado laxo. Para Bruselas, que se rige por normas de inocuidad de los alimentos que gozan de mucha mejor reputación, significa imponerle normas de alta calidad a países que no pueden satisfacerlas. Los tratados de libre comercio (TLC) bilaterales son hoy la herramienta predilecta para forzar esos cambios.

Crisis alimentaria ¿Cómo podemos salir de ella?

La información sobre las revueltas que estallaron en todo el mundo como resultado de la crisis alimentaria mundial ha sido profusa, pero se ha prestado escasa atención a cómo salir adelante. La solución exige un cambio radical: las políticas agrícolas deben formularlas los agricultores a pequeña escala --quienes siguen siendo responsables de la mayor parte de la producción de los alimentos consumidos en todo el mundo-- y para ello es necesario que las instituciones financieras internacionales y los organismos mundiales de desarrollo dejen de tener el poder que detentan actualmente. Habrá que resolver tres temas que están interrelacionados: tierra, mercados y la agricultura misma.

La información sobre las revueltas que estallaron en todo el mundo como resultado de la crisis alimentaria mundial ha sido profusa, pero se ha prestado escasa atención a cómo salir adelante. La solución exige un cambio radical: las políticas agrícolas deben formularlas los agricultores a pequeña escala --quienes siguen siendo responsables de la mayor parte de la producción de los alimentos consumidos en todo el mundo-- y para ello es necesario que las instituciones financieras internacionales y los organismos mundiales de desarrollo dejen de tener el poder que detentan actualmente. Habrá que resolver tres temas que están interrelacionados: tierra, mercados y la agricultura misma.

El negocio de matar de hambre

La crisis alimentaria mundial afecta a mucha gente, pero las empresas del agronegocio, los comerciantes y especuladores mundiales se están aprovechando de la situación para llevarse su buena tajada.  La causa fundamental de la crisis alimentaria actual es la propia globalización neoliberal, que ha transformado a los alimentos de una fuente de seguridad de formas de vida, en un mero commodity con el cual especular, aún a costa del hambre generalizada entre los sectores más pobres del mundo.

La crisis alimentaria mundial afecta a mucha gente, pero las empresas del agronegocio, los comerciantes y especuladores mundiales se están aprovechando de la situación para llevarse su buena tajada.  La causa fundamental de la crisis alimentaria actual es la propia globalización neoliberal, que ha transformado a los alimentos de una fuente de seguridad de formas de vida, en un mero commodity con el cual especular, aún a costa del hambre generalizada entre los sectores más pobres del mundo.

Combatiendo los TLCs: la creciente resistencia a los tratados de libre comercio y los acuerdos bilaterales de inversión

Esta publicación se propone tres objetivos. En primer lugar, intenta proveer una comprensión sólida del “frenesí por los TLC” en el que están atrapados gran número de gobiernos. Con frecuencia la gente no entiende muy bien los tratados bilaterales de libre comercio e inversión hasta que sus gobiernos están a punto de firmar uno. Además hay diferencias significativas entre un TLC estadounidense, un TLC japonés y uno entre países del sur. El primer capítulo intenta examinar detenidamente y encontrarle sentido a todo esto. En segundo lugar, reúne las experiencias de los pueblos en sus luchas contra los TLCs en sus propios países de diferentes partes del mundo. A pesar de que existe una enorme diversidad en estas luchas, tienen también muchas coincidencias, como podrán apreciar a lo largo del capítulo. Finalmente, el último capítulo se propone rescatar algunos aprendizajes de las experiencias de los pueblos hasta el presente, los que pueden ayudar a aquellos que todavía tienen que comprometerse en la lucha contra los TLCs.

Esta publicación se propone tres objetivos. En primer lugar, intenta proveer una comprensión sólida del “frenesí por los TLC” en el que están atrapados gran número de gobiernos. Con frecuencia la gente no entiende muy bien los tratados bilaterales de libre comercio e inversión hasta que sus gobiernos están a punto de firmar uno. Además hay diferencias significativas entre un TLC estadounidense, un TLC japonés y uno entre países del sur. El primer capítulo intenta examinar detenidamente y encontrarle sentido a todo esto. En segundo lugar, reúne las experiencias de los pueblos en sus luchas contra los TLCs en sus propios países de diferentes partes del mundo. A pesar de que existe una enorme diversidad en estas luchas, tienen también muchas coincidencias, como podrán apreciar a lo largo del capítulo. Finalmente, el último capítulo se propone rescatar algunos aprendizajes de las experiencias de los pueblos hasta el presente, los que pueden ayudar a aquellos que todavía tienen que comprometerse en la lucha contra los TLCs.

La gripe aviar: una bonanza para el 'gran negocio del pollo'

La crisis de la gripe aviar se agrava. Hace un año, cuando los gobiernos estaban obsesionados con enviar equipos de observación a los humedales y la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO) señalaba con su índice acusador a la abundante cría familiar de aves de corral en Asia y África, GRAIN y otros grupos destacaban que eran la cría industrial en gran escala y el comercio mundial avícola quienes estaban diseminando la gripe aviar – no las aves silvestres ni los animales de corral. Actualmente esto ya es de conocimiento popular, aun cuando se está haciendo poco por controlar el origen industrial del problema y los gobiernos todavía siguen circulando vergonzosamente la teoría de las aves silvestres para eludir su responsabilidad. Hace apenas unas pocas semanas, las autoridades de Moscú responsabilizaron a las aves migratorias por un estallido cerca de la ciudad – en pleno invierno ruso.No obstante, cada vez más se hace visible una dimensión más siniestra de la crisis de la gripe aviar. El año pasado advertíamos que la gripe aviar estaba siendo utilizada para imponer los intereses de las grandes empresas, poniendo en peligro el sustento y la salud de millones de personas. Actualmente, más que nunca, la agroindustria utiliza la tragedia para consolidar sus cadenas de alimentos – donde dominan desde la granja hasta la fábrica y el supermercado –, criminalizando la competencia a pequeña escala mientras las compañías farmacéuticas socavan las buenas intenciones invertidas en la base de datos mundial de muestras de gripe para lucrar con la desesperación de mercados de vacunas cautivos. Dos organismos de las Naciones Unidas – la FAO y la Organización Mundial de la Salud (OMS) – están en el centro de esta historia, utilizando su prestigio internacional, el acceso que tienen a los gobiernos y el control que detentan sobre el flujo de donaciones, para imponer los intereses empresariales.

La crisis de la gripe aviar se agrava. Hace un año, cuando los gobiernos estaban obsesionados con enviar equipos de observación a los humedales y la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO) señalaba con su índice acusador a la abundante cría familiar de aves de corral en Asia y África, GRAIN y otros grupos destacaban que eran la cría industrial en gran escala y el comercio mundial avícola quienes estaban diseminando la gripe aviar – no las aves silvestres ni los animales de corral. Actualmente esto ya es de conocimiento popular, aun cuando se está haciendo poco por controlar el origen industrial del problema y los gobiernos todavía siguen circulando vergonzosamente la teoría de las aves silvestres para eludir su responsabilidad. Hace apenas unas pocas semanas, las autoridades de Moscú responsabilizaron a las aves migratorias por un estallido cerca de la ciudad – en pleno invierno ruso.No obstante, cada vez más se hace visible una dimensión más siniestra de la crisis de la gripe aviar. El año pasado advertíamos que la gripe aviar estaba siendo utilizada para imponer los intereses de las grandes empresas, poniendo en peligro el sustento y la salud de millones de personas. Actualmente, más que nunca, la agroindustria utiliza la tragedia para consolidar sus cadenas de alimentos – donde dominan desde la granja hasta la fábrica y el supermercado –, criminalizando la competencia a pequeña escala mientras las compañías farmacéuticas socavan las buenas intenciones invertidas en la base de datos mundial de muestras de gripe para lucrar con la desesperación de mercados de vacunas cautivos. Dos organismos de las Naciones Unidas – la FAO y la Organización Mundial de la Salud (OMS) – están en el centro de esta historia, utilizando su prestigio internacional, el acceso que tienen a los gobiernos y el control que detentan sobre el flujo de donaciones, para imponer los intereses empresariales.