Biodiversidad 114 / 2022-4

Todo lo que podamos hacer para reparar los daños ocasionados por la multidimensionalidad de las crisis que se agolpan en nuestros territorios y de las que quieren culpar genéricamente a un “antropoceno” abstracto, tendremos que hacerlo en aras de un futuro que va creciendo en nuestras casas, nuestros patios, nuestros campos. En este número de Biodiversidad, ese futuro, nuestras niñas y niños, se plantan en la tierra y piden la palabra. Son ahora quienes comienzan a hacer propuestas para asentar el paso entre los huecos de la incertidumbre. Su fuerza nos asombrará, en su mirada camina la vida.

Editorial

Hoy la niñez ya no autogestiona la infancia como antes, cuando podía deambular por prados y bosques, estanques o riachuelos, por el monte de regreso o ida a los quehaceres de la casa. Cuando se cruzaba el barrio donde se podía jugar en la calle, donde la seguridad era un asunto político resuelto por la convivencia y las buenas relaciones entre las familias, los ámbitos de comunidad, las fiestas y encuentros.
Hoy la niñez ya no autogestiona la infancia como antes, cuando podía deambular por prados y bosques, estanques o riachuelos, por el monte de regreso o ida a los quehaceres de la casa. Cuando se cruzaba el barrio donde se podía jugar en la calle, donde la seguridad era un asunto político resuelto por la convivencia y las buenas relaciones entre las familias, los ámbitos de comunidad, las fiestas y encuentros.

Las voces y la vida de la humanidad futura

Aunque desde los años noventa se habla de la responsabilidad con las generaciones futuras, la velocidad con que se pierden bosques, la insistencia en el derroche energético, la voracidad de las industrias mineras, han enterrado todas las buenas intenciones de las Naciones Unidas por discutir el desarrollo teniendo en cuenta verdaderamente las voces jóvenes y las generaciones futuras.
Aunque desde los años noventa se habla de la responsabilidad con las generaciones futuras, la velocidad con que se pierden bosques, la insistencia en el derroche energético, la voracidad de las industrias mineras, han enterrado todas las buenas intenciones de las Naciones Unidas por discutir el desarrollo teniendo en cuenta verdaderamente las voces jóvenes y las generaciones futuras.

Eliminen los mecheros y enciendan la vida

Ya son 56 años desde que en el Ecuador se empezó a extraer petróleo en el norte de la Amazonía y en todo este tiempo, esta actividad ha provocado mucha contaminación. Nosotras vivimos en medio de esos campos petroleros y somos testigos y víctimas de los daños irreparables que ocasiona el petróleo al agua, a los suelos, al aire, a la flora y fauna y a la población, a las familias que aquí vivimos.
Ya son 56 años desde que en el Ecuador se empezó a extraer petróleo en el norte de la Amazonía y en todo este tiempo, esta actividad ha provocado mucha contaminación. Nosotras vivimos en medio de esos campos petroleros y somos testigos y víctimas de los daños irreparables que ocasiona el petróleo al agua, a los suelos, al aire, a la flora y fauna y a la población, a las familias que aquí vivimos.

Aldea Avatí: una experiencia popular para la vuelta al campo

La Aldea Avatí no tiene nada que ver con las famosas “ecoaldeas”, “ecovillas” o “ecocomunidades”, que se encuentran en cualquier región de América Latina y que pueden tener aprendizajes interesantes, pero que fundamentalmente están restringidas a clases privilegiadas. Las y los jóvenes de Avatí accedieron en 2014 a 20 ha de tierras públicas y desde entonces desarrollan no sólo un proyecto productivo de horticultura agroecológica, sino una apuesta de vida.
La Aldea Avatí no tiene nada que ver con las famosas “ecoaldeas”, “ecovillas” o “ecocomunidades”, que se encuentran en cualquier región de América Latina y que pueden tener aprendizajes interesantes, pero que fundamentalmente están restringidas a clases privilegiadas. Las y los jóvenes de Avatí accedieron en 2014 a 20 ha de tierras públicas y desde entonces desarrollan no sólo un proyecto productivo de horticultura agroecológica, sino una apuesta de vida.

Escuelas rurales en peligro de fumigación*

Este artículo presenta el impacto del modelo del agronegocio en las escuelas rurales del país, particularmente en la región oriental, donde se encuentran 5 mil 010 de las 5 mil 330 instituciones educativas rurales y el 99% de los cultivos del agronegocio.
Este artículo presenta el impacto del modelo del agronegocio en las escuelas rurales del país, particularmente en la región oriental, donde se encuentran 5 mil 010 de las 5 mil 330 instituciones educativas rurales y el 99% de los cultivos del agronegocio.

Un neoliberalismo venenoso: crisis por agrotóxicos en Costa Rica

Costa Rica consume unos 34,4 kg de ingredientes activos por hectárea cultivada por año. Así lo confirman los datos publicados en el mes de junio por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo en el estudio Uso aparente de plaguicidas en la agricultura de Costa Rica. Este país centroamericano se coloca a la cabeza a nivel global en materia de uso de agrotóxicos.
Costa Rica consume unos 34,4 kg de ingredientes activos por hectárea cultivada por año. Así lo confirman los datos publicados en el mes de junio por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo en el estudio Uso aparente de plaguicidas en la agricultura de Costa Rica. Este país centroamericano se coloca a la cabeza a nivel global en materia de uso de agrotóxicos.

Pequeños dialogos sobre la infancia

Él bebé dentro del vientre materno todo lo recibe de la mamá, es la figura principal. Cómo atendemos a las mamás y como valoramos la etapa de una madre que está gestando. Qué sucede social y ambientalmente en la familia, la comunidad y el trabajo. Las emociones de la madre el bebé las recibe, lo que se traduce biológicamente en la gestación mediante las hormonas y neurotransmisores. Todo este proceso es alterado, inhibido o sobre estimulado con los químicos, la contaminación y el stress.
Él bebé dentro del vientre materno todo lo recibe de la mamá, es la figura principal. Cómo atendemos a las mamás y como valoramos la etapa de una madre que está gestando. Qué sucede social y ambientalmente en la familia, la comunidad y el trabajo. Las emociones de la madre el bebé las recibe, lo que se traduce biológicamente en la gestación mediante las hormonas y neurotransmisores. Todo este proceso es alterado, inhibido o sobre estimulado con los químicos, la contaminación y el stress.