Biodiversidad 128/ 2026-2

La guerra genocida actual es permanente y busca que los ricos más ricos se apoderen de todo y acaparen más y más ámbitos comunes de las comunidades. El acaparamiento de tierras, la invasión agroindustrial con su violencia sistémica actualizan el despojo, la devastación, la deshabilitación y la expulsión. Se incendian bosques, se roban manantiales, represas y torrentes, se destruyen casas y se prohíben modos de habitar los territorios, las técnicas antiguas, los saberes ancestrales, la relación con la lluvia, el viento, la humedad del suelo y la temperatura. La Naturaleza también sufre esta condición permanente de guerra generalizada. Los pueblos en cambio van por la vida comunitaria, trabajan, celebran la cultura y custodian sus semillas ancestrales, defienden sus territorios y buscan la paz. Su lucha es por la vida y los pueblos del mundo nos invitan a ello.

Editorial

Una revista se arma de fragmentos que hay que embonar para brindar algo significativo. Nunca es sólo una colección de textos tomados al azar y puestos a jugar con los demás. Nuestro papel desde hace más de treinta años es buscar el sentido oculto o evidente del acontecer de los pueblos, de las comunidades, en su lucha permanente contra todo lo que les oprime, les deshabilita, les arrincona o les fuerza a salir a otras regiones, otros países o a las ciudades, por darle una voltereta a la vida que llevaban.
Una revista se arma de fragmentos que hay que embonar para brindar algo significativo. Nunca es sólo una colección de textos tomados al azar y puestos a jugar con los demás. Nuestro papel desde hace más de treinta años es buscar el sentido oculto o evidente del acontecer de los pueblos, de las comunidades, en su lucha permanente contra todo lo que les oprime, les deshabilita, les arrincona o les fuerza a salir a otras regiones, otros países o a las ciudades, por darle una voltereta a la vida que llevaban.

Cómo entender estos tiempos de autoritarismo y negacionismo climático

Porto Alegre vuelve a ser el epicentro de la lucha internacional contra la extrema derecha. Las transformaciones deben comenzar en nosotros y la disputa ocurrirá en el campo de la comunicación y la información. Presentamos algunas miradas a lo que Leonardo encontró en la Conferencia Internacional Antifascista para entender mejor la urgencia de convocar a las juventudes a que consideremos lo que significa la violencia, la guerra, el genocidio y los efectos que éstos tienen sobre las certezas que nos venden.
Porto Alegre vuelve a ser el epicentro de la lucha internacional contra la extrema derecha. Las transformaciones deben comenzar en nosotros y la disputa ocurrirá en el campo de la comunicación y la información. Presentamos algunas miradas a lo que Leonardo encontró en la Conferencia Internacional Antifascista para entender mejor la urgencia de convocar a las juventudes a que consideremos lo que significa la violencia, la guerra, el genocidio y los efectos que éstos tienen sobre las certezas que nos venden.

Derechos de la Naturaleza en tiempos de guerra

Las guerras contemporáneas han perfeccionado su capacidad de contabilizar la muerte. Se registran cifras de bajas militares y civiles, se identifica la infraestructura destruida, se construyen balances diarios y televisados que pretenden medir el alcance del horror. Sin embargo, esta precisión revela siempre un vacío: se oculta sistemáticamente la devastación de la tierra y los ecosistemas.
Las guerras contemporáneas han perfeccionado su capacidad de contabilizar la muerte. Se registran cifras de bajas militares y civiles, se identifica la infraestructura destruida, se construyen balances diarios y televisados que pretenden medir el alcance del horror. Sin embargo, esta precisión revela siempre un vacío: se oculta sistemáticamente la devastación de la tierra y los ecosistemas.

La invasión territorial y los nuevos latifundios agroindustriales

La Revolución mexicana prometió repartir la tierra entre quienes la trabajaban. La reforma agraria de los años noventa traicionó ese pacto: abrió la propiedad colectiva del campo a la privatización y con ella las puertas al acaparamiento. Esta reforma delimitó las tierras ejidales y comunales en distintos tipos: común, parceladas y asentamiento humano e incorporó mecanismos legales que son aprovechados por actores empresariales y políticos con mayor capital jurídico y económico.
La Revolución mexicana prometió repartir la tierra entre quienes la trabajaban. La reforma agraria de los años noventa traicionó ese pacto: abrió la propiedad colectiva del campo a la privatización y con ella las puertas al acaparamiento. Esta reforma delimitó las tierras ejidales y comunales en distintos tipos: común, parceladas y asentamiento humano e incorporó mecanismos legales que son aprovechados por actores empresariales y políticos con mayor capital jurídico y económico.

A 30 años de la primera soja transgénica: un experimento masivo a cielo abierto

En un trámite exprés, alineado con Estados Unidos y Monsanto, el gobierno de Carlos Menem aprobó la semilla de soja transgénica que en poco tiempo sería monocultivo y, casi, monocultura. Miles de familias desalojadas de sus territorios, millones de hectáreas arrasadas, epidemias de enfermedades vía agrotóxicos y, también, la persistencia de sembrar otro modelo. Tres décadas de modelo transgénico.
En un trámite exprés, alineado con Estados Unidos y Monsanto, el gobierno de Carlos Menem aprobó la semilla de soja transgénica que en poco tiempo sería monocultivo y, casi, monocultura. Miles de familias desalojadas de sus territorios, millones de hectáreas arrasadas, epidemias de enfermedades vía agrotóxicos y, también, la persistencia de sembrar otro modelo. Tres décadas de modelo transgénico.

La invasión española, esclavitud taína y agricultura

Los españoles comienzan la colonización/invasión de la isla de Borikén, hoy Puerto Rico, en el 1508. Sus poblaciones fueron rápidamente sometidas, a pesar de la resistencia feroz, víctimas de un genocidio despiadado. Aquí queremos rescatar la grandeza de aquellos pueblos caribeños, de los cuales no se conoce tanto en el resto de las Américas.
Los españoles comienzan la colonización/invasión de la isla de Borikén, hoy Puerto Rico, en el 1508. Sus poblaciones fueron rápidamente sometidas, a pesar de la resistencia feroz, víctimas de un genocidio despiadado. Aquí queremos rescatar la grandeza de aquellos pueblos caribeños, de los cuales no se conoce tanto en el resto de las Américas.